Romances

Próspero, Miranda y Ariel, de "La Tempestad"; artista desconocido.

El término de 'Romances tardíos' se utiliza, en realidad, para englobar todo el conjunto de obras postreras de su creación, que obedecen a cierta complejidad inherente a éste subgénero totalmente nuevo, inventado por el poeta, y atravesado por la tragedia y la comedia. Son bien denominados problemáticos, al estar todas las producciones transverberadas por una complejidad y oscuridad entremezcladas con conceptos como la muerte, la suerte y el destino.

La tempestad

Compuesta alrededor de 1611, es la obra cúlmine de Shakespeare; se la cree su última producción, una despedida del teatro, transcurre en una isla ficticia en el Mediterráneo. La asociación de la figura paternal, hipnotizante, engañosa y de creador que representa Próspero con la del mismo dramaturgo es tal vez un acercamiento velado a los deseos íntimos de él mismo. Es sin dudas una condensación de su genio, con temas complejos como el poder, la venganza y el perdón, la explotación, el esclavismo y la libertad, con opuestos y dobles acentuados - sea, por ejemplo, Ariel y Caliban. La poesía y el lirismo rebosan a través de la obra, con una musicalidad ligera. Personalmente, es de mis favoritas.



El mercader de Venecia

Escrita entre 1596 y 1598, se sitúa en Venecia; esta producción representa y gira en torno a la obreza, la deuda y la obligación moral que tenemos respecto a ella, y retrata perfectamente los prejuicios religiosos de la época, con el famoso personaje de Shylock, mientras una tierna historia de amor que desafía todos los obstáculos se desenvuelve. Tiene un clímax de ambigüedad, veleidoso y oscilante entre la celebración y la desgracia; lo recomiendo fervientemente para comprender el rango de las emociones complejas en el teatro shakespeareano.



Medida por medida

Desarrollada en Viena, fue articulada en 1603, y se sitúa - al menos para mí - como la obra más oscura del poeta. El papel de un personaje tan trágico como Isabela, con una inocencia lamentablemente maculada, recurriendo diversas figuras con perversidad a su fuerte moral católica para sumirla en la desgracia y aprovecharse de ella. La luz bajo la que se refleja a la muerte, tan desesperanzadora, resuena particularmente con el supuesto tono despreocupado de la obra.


Comentarios

  1. Nunca estuve muy interesada en las obras de Shakespeare, pero en tu blog me convenciste de lo interesantes y profundas que pueden ser! Definitivamente voy a leer alguna de sus obras gracias a vos.

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  2. ¡Tu forma de escribir me cautivo por completo! Había escuchado de Shakespeare pero nunca estuve realmente interesada en leer sus obras, ahora que las conozco un poco, creo que debo darles una oportunidad.

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